Rionegro, Antioquia. – Fabio Enrique Ochoa Vasco, excapo del cártel de Medellín, regresó a Colombia tras cumplir una condena de más de diez años en Estados Unidos por narcotráfico. Su llegada se registró el 13 de febrero de 2026 en el Aeropuerto Internacional José María Córdova, donde ingresó sin activar alertas judiciales.
Ochoa Vasco, conocido por los alias de ‘Kiko pobre’ y ‘Carlos Mario’, fue considerado uno de los narcotraficantes más buscados por agencias estadounidenses. A su llegada a Colombia, se verificó su perfil migratorio a través de Interpol, sin encontrar órdenes de captura activas en su contra. Este procedimiento es estándar para personas con antecedentes penales internacionales.
La confirmación de su ingreso fue proporcionada por Migración Colombia, destacando que no llegó en condiciones de repatriación forzada, sino posiblemente en un vuelo comercial. Desde su llegada, Ochoa Vasco ha mantenido un perfil bajo en Antioquia, según fuentes locales.
Nacido en 1958, Ochoa Vasco ha sido un prominente narcotraficante desde 1978, liderando su propia organización a partir de 1986. Su trayectoria criminosa está documentada por el Departamento de Justicia de EE. UU., incluyendo su culpabilidad en cargos de narcotráfico y lavado de activos. En el pasado, el gobierno estadounidense ofreció una recompensa de cinco millones de dólares por información que llevara a su captura.
En junio de 2020, Ochoa Vasco fue liberado tras cumplir su condena, que incluyó el pago de más de 15 millones de dólares en activos confiscados. Su operativo utilizaba rutas sofisticadas para el transporte de cocaína desde Colombia a Estados Unidos, consolidándolo como un líder clave en el narcotráfico internacional.


