La Paz, Bolivia. – Cientos de indígenas amazónicos llegaron a La Paz tras una marcha de 28 días para demandar la anulación de una ley agraria. Consideran que esta norma afecta sus territorios ancestrales y temen perder sus campos a favor de intereses privados.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó en abril una ley que permite la reclasificación de pequeñas propiedades agrarias. Este cambio facilitaría a los campesinos hipotecar sus tierras para acceder a créditos, pero genera gran preocupación entre los agricultores nativos de Pando y Beni, quienes creen que esto podría abrir la puerta a la pérdida de sus tierras.
María Parada, indígena de 55 años, expresa su descontento: “Vamos a perder nuestros cultivos, lo que lucharon nuestros ancestros. Por eso le pedimos al gobierno que borre esa ley”. Durante la larga marcha, los manifestantes han enfrentado duras condiciones, incluyendo mal de altura y falta de refugio.
Estas tierras son parte de su herencia ancestral, y sus cultivos se destinan al autoconsumo y a la venta local. El gobierno ha intentado sin éxito frenar la marcha e implementar acuerdos, argumentando que el cambio de categoría es voluntario y que los temores son infundados.
La situación se complica, ya que otros sectores, como obreros y maestros, han anunciado un paro nacional indefinido. Los transportistas también planifican bloquear rutas, aumentando así las tensiones en el país.


