Madison, Wisconsin. – Los bonos de fidelidad han demostrado ser una herramienta efectiva para ayudar a personas con antecedentes penales a acceder al mercado laboral. Sin embargo, Wisconsin emite muy pocos de estos bonos, a pesar de que el 28.2% de las personas liberadas de prisión en 2023 no encontraron empleo dentro de dos años.
Un estudio indica que estos bonos, ofrecidos como parte del Programa Federal de Bonos, pueden ser una solución clave para animar a los empleadores a contratar a personas con antecedentes penales. A nivel nacional, los individuos en esta situación enfrentan tasas de desempleo mucho más altas que la población general, un hecho que también se observa en Wisconsin. A pesar de estos desafíos, la demanda por bonos de fidelidad en el estado es muy baja; en el último año, se emitieron solo tres.
Expertos en economía y desarrollo laboral han señalado que el temor de los empleadores sobre los riesgos asociados ha impedido la adopción de estos bonos. Aunque se ha demostrado que muchas personas con antecedentes penales son trabajadores fiables, existe una percepción de inseguridad laboral. Algunos economistas sugieren que la educación sobre los beneficios de estos programas podría ser más efectiva que el propio seguro. Sin embargo, la mayoría coincide en que ofrecer este tipo de seguro es un paso positivo.
El Programa Federal de Bonos fue creado hace más de 60 años y busca compensar a los empleadores por pérdidas causadas por empleados con antecedentes penales. En Wisconsin, estos bonos son la única motivación para fomentar la contratación de personas que enfrentan dificultades para encontrar trabajo. En 2019, cuando el gobierno federal ofreció $100,000 a Wisconsin para promover estos bonos, solo se usaron $15,000, lo que resalta la falta de interés en la iniciativa.
El reto es claro: en un estado con escasez laboral, es esencial determinar si este programa puede proporcionar las oportunidades necesarias para quienes buscan una segunda oportunidad laboral.


