Oslo, Noruega. – El 30 de abril de 1986, la selección argentina dirigida por Carlos Bilardo perdió 1-0 ante Noruega en un amistoso jugado en el Ullevaal Stadion. Este partido se produjo a tan solo 33 días del inicio del Mundial de México 1986, que marcaría un hito en la historia del fútbol argentino. El gol del equipo local fue anotado por Kjetil Osvold en el minuto 83.
A solo cuatro días del encuentro, el reactor 4 de la central nuclear de Chernobyl había explotado. El desastre resultó en la muerte de 31 trabajadores, y la radiación se extendió a varios países europeos, incluyendo Noruega. A pesar de que no se percibió un riesgo inmediato para los jugadores, el ambiente estaba impregnado por las consecuencias del accidente nuclear.
Mientras la situación en Europa se agravaba, la prensa informaba de niveles de radiactividad alarmantes. Durante la conferencia previa al partido, Diego Maradona expresó su incertidumbre respecto a las posibilidades de Argentina en el Mundial, remarcando que “los favoritos nunca ganan”. Sin embargo, el partido se llevó a cabo sin que los jugadores fueran conscientes de la gravedad de lo que estaba ocurriendo.
Este amistoso no solo fue una preparación para el Mundial, sino un encuentro que dejó una huella en la memoria de quienes lo vivieron. La camiseta utilizada por Argentina en ese partido se desestimó posteriormente, llevándose a cabo una gira por Europa sin el conocimiento de la contaminación radiactiva. La historia recuerda que, tras Chernobyl, el mundo del fútbol nunca volvió a ser el mismo.
A medida que la selección se prepara para los retos futuros, la conexión entre el fútbol y este hecho histórico resuena con estruendo. Argentina se enfrentó a muchos desafíos, y en el contexto del Mundial de 1986, buscará dejar atrás este episodio oscuro mientras avanza hacia la gloria en el Estadio Azteca.


