Saltillo, Coahuila. – A pesar de la falta de evidencia pública sobre acciones directas de la CIA en Coahuila, documentos de la DEA, FBI y DHS reflejan un seguimiento prolongado de la situación de seguridad en la entidad. Reportes sobre Los Zetas, corrupción policial y tráfico han sido parte del análisis de agencias de seguridad estadounidenses durante dos décadas.
El vínculo más relevante entre Coahuila y la CIA proviene de un reporte del FBI fechado en 2010, que menciona el apoyo de policías de Saltillo a Los Zetas. Aunque este documento no revela acciones de la CIA en la región, sí plantea interrogantes sobre el interés de la agencia en la corrupción local y su posible relación con el crimen organizado.
A lo largo de los años, Coahuila ha sido objeto de diversas acciones interagenciales, como capacitaciones a fuerzas de seguridad locales, informes de inteligencia y seguimiento a casos judiciales en Texas. La mencionada masacre de Allende en 2011, relacionada indirectamente con operaciones antidrogas, ha puesto a la entidad bajo la mirada estadounidense, subrayando la violencia desatada por el narcotráfico.
En 2008, el secuestro del consultor estadounidense Félix Batista en Saltillo evidenció el interés de la comunidad estadounidense en la seguridad local. Batista daba conferencias sobre prevención de secuestros, y su caso involucró al FBI, lo que mostró la vulnerabilidad del estado y su conexión con el crimen organizado.
La línea de colaboración en investigaciones se ha ampliado con el tiempo, abarcando no solo reportes de delincuencia, sino también estudios sobre la estructura y operaciones de Los Zetas en relación con autoridades locales. Estos informes han resaltado el papel crítico de las agencias estadounidenses en la vigilancia del narcotráfico y la corrupción en Coahuila, reafirmando un interés sostenido en la región.


