CDMX busca regular a ambulantes en el Centro Histórico tras 30 años de intentos

3 minutos de lectura
Foto: Especial

La Ciudad de México propone reubicación y regulación del comercio en vía pública, enfrentando rechazo de organizaciones y antecedentes históricos.

En la Ciudad de México, la administración local sigue enfrentando retos para regular el comercio informal en el Centro Histórico, una problemática que lleva más de tres décadas sin una solución definitiva. Desde 1993, legislación ha prohibido el comercio en vías públicas en la zona, con el objetivo de proteger el patrimonio cultural y mantener el orden urbano en áreas como el Zócalo y la calle Madero. Sin embargo, los esfuerzos por impulsar un ordenamiento efectivo han sido temporales y enfrentan resistencia de agrupaciones de comerciantes, quienes prefieren continuar en las calles en condiciones informales.

Durante años, distintas administraciones, desde la de Cuauhtémoc Cárdenas hasta la actual, han promovido alternativas para reubicar a estos comerciantes en plazas y mercados, incluyendo apoyos sociales y la creación de nuevos espacios. No obstante, la falta de acuerdos permanentes ha mantenido el problema vigente. Recientemente, el subsecretario de ordenamiento y comercio en vía pública anunció que está en marcha un plan para reubicar a ciertos sectores del comercio informal en espacios adecuados, como plazas autorizadas en distintas alcaldías, incluyendo Iztapalapa y Gustavo A. Madero, con la finalidad de limpiar las calles del Centro Histórico y ofrecer a los vendedores beneficios económicos y sociales.

Este plan busca armonizar la preservación del patrimonio cultural con una regulación efectiva del comercio, promoviendo un diálogo entre las autoridades, los comerciantes y la sociedad civil. La iniciativa también contempla la revisión de los bandos que prohíben la actividad, proponiendo un esquema de horarios y giros permitidos en diferentes calles, en un esfuerzo por encontrar un equilibrio sustentable. La constante búsqueda de soluciones evidencia la complejidad de regular actividades económicas informales en una zona de alta carga histórica y turística.

La historia del comercio en el Centro Histórico refleja las tensiones entre el desarrollo urbano, la preservación patrimonial y las necesidades económicas de los vendedores. Con una historia de intentos fallidos y propuestas rechazadas, el reto actual es diseñar un ordenamiento que beneficie a toda la comunidad, asegurando respeto a las leyes y derechos sociales.

Compartir este artículo