Ensenada, Baja California. – La ciudad de Ensenada enfrenta un serio problema en su infraestructura vial, caracterizado por una alarmante cantidad de semáforos y topes ineficientes, que afectan la movilidad de sus habitantes. Recientemente, un recorrido de apenas 3.5 kilómetros reveló un total de 58 altos y semáforos.
El conteo realizado por un ciudadano muestra que muchos de estos dispositivos son innecesarios y su funcionamiento es deficiente. A menudo, el tráfico fluye mejor cuando los semáforos están apagados, indicando que su presencia no solo es redundante, sino que genera complicaciones. Este fenómeno ha llevado a los conductores a preguntarse sobre la efectividad de la planificación vial en la zona.
El año pasado, la administración de Claudia Agatón decidió aumentar el número de semáforos en la ciudad, lo que parece haber agravado la situación en ciertas intersecciones, donde los vehículos se detienen sin razón aparente. Las calles como Avenida Ruiz y Calle 16 se han convertido en puntos críticos de congestión debido a la falta de coordinación en el tráfico.
El mal estado de las infraestructuras, como el aumento de baches y la proliferación de altos, ha vuelto la movilidad en Ensenada complicada. Curiosamente, durante la administración del exalcalde Marco Novelo, se intentó eliminar algunos altos en Calle Segunda, pero la medida generó descontento entre los ciudadanos, quienes argumentaron que la ausencia de estas señales podría aumentar el riesgo de accidentes.
Los expertos en movilidad sugieren que la solución no radica en añadir más semáforos, sino en una revisión exhaustiva de las intersecciones y un plan de mantenimiento efectivo para los caminos. Esto incluye la eliminación de semáforos innecesarios y la urgente atención a los baches, que además de ser un inconveniente, representan un peligro para los usuarios de la vía.


