La transición a producción eléctrica y la inversión local se destacan en el anuncio de GM.
General Motors (GM) anunció el despido de aproximadamente 1900 empleados en su planta de Ramos Arizpe. La compañía busca ajustar su operación a un único turno para alinearse con la menor demanda de vehículos eléctricos. Este movimiento incluye tanto a personal sindicalizado como asalariado.
GM destacó la importancia de esta decisión para mantener la eficiencia operativa y competitividad en el mercado. Los empleados afectados recibirán su liquidación conforme a la Ley Federal del Trabajo. Además, la empresa reafirmó su compromiso con el desarrollo económico y la inversión de mil millones de dólares en manufactura durante los próximos dos años.


