El espectro de 1.9 GHz sería clave para conectar comunidades alejadas y reducir la brecha digital en México.
Una posibilidad concreta para ampliar el acceso a internet en México está en la asignación de 20 Megahertz en la banda de 1.9 GHz, conocida como la banda PCS. Este espectro puede ser utilizado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para ofrecer conectividad en comunidades rurales y marginadas. Desde el regulador, se evalúa reservar este espectro para servicios públicos, promoviendo el acceso para zonas con poca cobertura. La CFE, que ya dejó de ofrecer servicios comerciales, busca aprovechar estos recursos sin fines de lucro y colaborar con operadores como Altán para mejorar la infraestructura. Este movimiento se enmarca en el objetivo del gobierno de conectar a 12 millones de mexicanos en condiciones de pobreza y alejados de las redes existentes. Con ello, se busca reducir costos y ofrecer servicios de calidad en regiones con poca o ninguna cobertura. Además, el espectro en cuestión ha sido mayoritariamente utilizado por operadores como Telcel, AT&T y Movistar. La devolución de frecuencias por parte de estas empresas ha dejado espacios disponibles, ideales para proyectos públicos y de infraestructura compartida. El uso de este espectro facilitaría la creación de redes de área local virtuales en zonas rurales, mejorando la experiencia de usuarios y otros procesos digitales en comunidades aisladas. La colaboración entre CFE y Altán, mediante licitaciones públicas y asignaciones directas, podría ser decisiva en la construcción de infraestructura de conectividad eficiente y duradera. Es importante destacar que la regulación contempla mecanismos diferenciados para el uso comercial y el público, favoreciendo una distribución equitativa que priorice a las regiones más vulnerables. La virtud de esta estrategia reside en aprovechar recursos existentes para ofrecer un servicio de calidad sin duplicar frecuencias y de modo eficiente. Este plan representa una oportunidad para reforzar la infraestructura de telecomunicaciones y reducir la brecha digital en México, impulsando el desarrollo social y económico de comunidades históricamente desatendidas. La aprobación y correcta implementación serán cruciales para lograr estos objetivos.


