Black Ice, originaria de Irapuato, conquista con su propuesta de moctelería creativa y diseño innovador para todas las edades.
Irapuato, Guanajuato. Una marca guanajuatense, Black Ice, transforma la experiencia de consumo con bebidas sin alcohol que emulan pociones mágicas, utilizando colores intensos, efectos de humo y luces LED. La iniciativa, nacida hace más de seis años en Irapuato, combina la tradición familiar con la innovación emprendedora para atraer especialmente al público infantil y juvenil.
Fundada por Paola Flores, Black Ice evolucionó de un negocio familiar de paleterías a una propuesta de moctelería creativa y frappés. El objetivo principal ha sido ofrecer productos que no solo deleiten el paladar, sino que también cautiven por su estética visual, sin comprometer la calidad ni la seguridad alimentaria, según declaraciones de la fundadora.
Actualmente, la marca cuenta con presencia en Irapuato y Guanajuato capital, y ha obtenido el distintivo Marca Guanajuato, avalando su cumplimiento de altos estándares de calidad, higiene y manejo de insumos. Paola Flores enfatizó que todos los ingredientes son de grado alimenticio, y que conceptos como “Barbie tóxica” o “Ken tóxico” son meramente estrategias de marketing creativo. Entre los elementos distintivos se encuentran el uso de nitrógeno para generar efectos de humo y vasos reutilizables de PET, promoviendo así la sustentabilidad ambiental mediante descuentos para clientes que retornan con sus envases.
La oferta de Black Ice incluye opciones sin azúcar, sabores frutales y alternativas a base de leche deslactosada, con precios que rondan los 150 pesos. El nombre de la marca, según explicó Flores, surge de un contraste personal y familiar, reflejando la diversidad y la identidad de la fundadora. Con una respuesta positiva del público y participación en eventos como la Feria de León, Black Ice opera bajo un modelo de franquicia y planea su expansión, con miras a establecerse próximamente en León.
El modelo de negocio de Black Ice se basa en la constante renovación, un principio que Paola Flores resume como “renovar o morir”. Este enfoque ha permitido a la marca consolidarse en el mercado local y posicionarse como un referente de emprendimiento en Guanajuato, demostrando que la creatividad y la magia pueden ser elementos clave en la industria alimentaria. Su éxito radica en la capacidad de fusionar elementos visuales llamativos con un producto seguro y de calidad, adaptándose a las demandas de un público cada vez más exigente.


