Ciudad de México. – Un equipo internacional de astrónomos ha logrado detectar un planeta errante, también conocido como planeta flotante libre, que vaga por la Vía Láctea sin orbitar una estrella. Este avance se consiguió mediante observaciones simultáneas desde la Tierra y el espacio, lo que ha permitido medir con mayor precisión la masa y la distancia de este tipo de cuerpos celestes.
El estudio, dirigido por Subo Dong de la Universidad de Peking, confirma la utilidad de las observaciones coordinadas para superar las dificultades inherentes a la determinación de la masa y posición de planetas errantes, mejorando así la comprensión de su formación. Los hallazgos han sido publicados en la revista Science.
A diferencia de la mayoría de los planetas, que están ligados gravitacionalmente a una o más estrellas, los planetas errantes se mueven libremente por la galaxia. Su detección es particularmente desafiante, ya que no emiten suficiente luz para ser observados con telescopios convencionales. Para identificarlos, los científicos emplean el fenómeno de microlente gravitacional, una consecuencia de la teoría de la relatividad general donde un objeto masivo curva la trayectoria de la luz proveniente de un cuerpo situado detrás de él, actuando como una lente amplificadora.
El equipo liderado por Dong utilizó este método, pero con una novedad: observaron el evento de microlente de forma simultánea desde telescopios en tierra, como los del proyecto OGLE y la Red de telescopios microlentes de Corea, y desde el telescopio espacial europeo Gaia. La combinación de estos datos permitió determinar que el planeta detectado tiene una masa similar a la de Saturno, equivalente al 22% de la masa de Júpiter, y se encuentra a una distancia de aproximadamente 3 pársecs de la Tierra.
Dado que su masa es comparable a la de Saturno, los investigadores sugieren que este planeta probablemente se formó dentro de un sistema planetario análogo al nuestro, y no de forma aislada. Esto apoya la teoría de que planetas errantes más pequeños podrían formarse alrededor de estrellas para luego ser expulsados de su órbita por interacciones dinámicas con otros planetas o estrellas.
Galvin Coleman, de la Queen Mary University de Londres, recordó que el primer planeta errante se descubrió en el año 2000. Señaló que, aunque hasta ahora se han identificado pocos planetas errantes, se espera que este número aumente significativamente en los próximos años, especialmente con el lanzamiento programado para 2027 del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA, que promete revolucionar la detección de exoplanetas y el estudio de su formación.


