La activista fue impedida de entrar a la ciudad por verter tinte en el Gran Canal y enfrenta sanciones tras su manifestación contra el ecocidio.
Las autoridades venecianas sancionaron con una multa de 150 euros y una suspensión temporal de ingreso a la ciudad a Greta Thunberg, tras participar en una protesta ecológica que dañó el emblemático Gran Canal. Durante el fin de semana, la activista utilizó tinte verde para llamar la atención sobre el deterioro ambiental de la zona, en coincidencia con una conferencia climática internacional en Brasil que buscaba sensibilizar a la comunidad global sobre el cambio climático y la pérdida de ecosistemas acuáticos. La medida busca disuadir acciones dañinas en un patrimonio cultural y natural considerado patrimonio de la humanidad. La prohibición puede extenderse si Thunberg no cumple con las sanciones impuestas por las autoridades locales, quienes calificaron el acto como un vandalismo que afecta la imagen y el ecosistema de Venecia. La ciudad, conocida por su belleza única y su extensión de canales, enfrenta diversas amenazas del impacto humano y el cambio climático que ponen en riesgo su conservación a largo plazo. La acción forma parte de un contexto más amplio de movilizaciones internacionales por el cuidado del medio ambiente y la protección de recursos hídricos en áreas urbanas vulnerables.


